Mostrando entradas con la etiqueta opinión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta opinión. Mostrar todas las entradas

4/10/14

Al final, te das cuenta

Tienes tres hijos, perfectos, te hacen feliz, el tercero todavía es pequeño con lo que estás de baja/permiso/lactancia. Tu outfit del día a día es cómodo. Necesita serlo, rápido de poner y quitar, porque te pasas el día con las tetas al aire. Poco a poco vas recuperando tu figura, haces deporte, cuidas la alimentación. El espejo te sonríe un poquito más y hasta te atreves con mayas. Empiezas a tener ganas de arreglarte un poco más, pero poco, tampoco nos pasemos. De todas formas da igual porque nunca tienes tiempo de hacerlo, pero ya lo piensas. 
Te invitan a una boda y no tienes ropa, por supuesto. Bueno, como has perdido ya tanto peso, algo encontrarás que te quede bien. 

Y ahí es cuando te das cuenta. En el cruel mundo de maniquíes de plástico y tallas minúsculas. Te das cuenta de que no hay combinación posible entre un vestido de fiesta y esa tripa colgandera que se te ha quedado. Intentas solucionarlo con una braga faja, pero que va, se te marcan en las hermosas cartucheras que adornan a tu pandero. Lo peor de todo es que no te has dado cuenta tú, te lo ha hecho ver la dependienta, que te da los trucos para ocultar esa "tripilla", que a ti no te parecía tan grande hacia cinco minutos. Incluso te recomienda la bragafaja.
Cuando sales de la tienda, ni tus hijos son tan perfectos, ni tú estás de tan buen humor. Ni te quedan ganas de fiesta!

Ésta no serás tú, pero sí soy yo. Que tengo una imagen distorsiomada de mi misma y es que, cuando me miro al espejo me veo bien. Luego me veo con los ojos de otros y me enfado. 

Y encima me he llevado un vestido que no quiero.

25/8/14

El recargo de equivalencia y otras tontás

El recargo de equivalencia es el pago que se hace a las arcas públicas por estafarlas en otras rúbricas. Me explico.

Un individuo minorista que vende al por menor está obligado a pagar, además del IVA de sus compras, un 5,2% más (si esas compras están sujetas al tipo máximo del 21%). A cambio no tienes que hacer declaraciones de IVA.

Vamos, yo de aquí leo lo siguiente: señores, como sé que me vais a engañar todos con las declaraciones de IVA y no tengo medios para controlaros, pues pagáis todos y a correr.
Así de extendido está el fraude en España, que hasta se legisla teniéndolo en cuenta, en vez de legislar y controlar para erradicarlo. Más inspectores de hacienda es lo que hace falta.

Otro ejemplo de estas tontás españolas, es la prestación única por desempleo.
Te quedas en paro y quieres emprender una actividad económica por tu cuenta, ofrecer un servicio de cualquier clase. Para ello necesitas un teléfono y tus conocimientos. Bien, pues vas y solicitas la prestación única por desempleo, porque oye, aunque te pongas a trabajar de inmediato, pueden pasar unos meses hasta que consigas un salario decente.... Vas y la cascas, porque sólo te dan la prestación única si vas a invertir el dinero en un inmovilizado (véase maquinaria o algo por el estilo). Pero oiga, ¿de qué vivo yo al principio? De aire, no sea que me vaya estafar.
El resultado es el siguiente: no me doy de alta como autónomo hasta que no tenga una facturación más o menos estable y suficiente, y esto en el mejor de los casos.
¿No habrá una fórmula mejor? Se me ocurre alguna, como darla por tramos, obligando a darse de alta y presentando facturas mensualmente, de manera que se complementen tus escasos ingresos iniciales con la prestación para la que has estado pagando durante toda tu trayectoria de trabajo por cuenta ajena.

Pero es normal, si piensas que los que mas estafan son aquellos en los que confiamos nuestro país... Cree el ladrón que son todos de su condición.

Seguro que existen un montón más de tontás en nuestra legislación que ahora no se me ocurren, ¿a vosotros sí?